¿Cómo es un buen abogado? Es
una pregunta que muchos estudiantes se hacen durante su paso por la
universidad, incluso muchos ya abogados no están completamente seguros de cómo
debe ser un respetable hombre de leyes.
El presente artículo tiene
como finalidad responder a esta básica pregunta desde una perspectiva
iusfilosófica.
Para empezar, debemos advertir
que el estudio de la filosofia es fundamental para todo aquel que desee tener
una postura crítica ante cualquier tema dentro de un contexto determinado.
Dentro del derecho, la filosofía juega un rol importante, de otra manera las
leyes no tendrían un contenido escencial, cuyo principal objetivo es dar a
conocer los verdaderos motivos del legislador.
Debemos
tener claro que existen 2 corrientes o escuelas, es decir, el Positivismo y el
Iusnaturalismo.
El primero, plantea que el Derecho es un conjunto de normas
dictadas por los seres humanos, a través del Estado, mediante un procedimiento
formal, con la intención de someter la conducta humana al orden social.
Mientras que el Iusnaturalismo, es producto de una larga
evolución histórica y que pasa de la idea de un derecho derivado de la
divinidad, a la de un derecho deducido de la naturaleza humana, cuyos
postulados o principios pueden obtenerse por métodos racionales, el Derecho
"positivo" debe ser objeto de una valoración a un sistema superior de
normas o principios que se denominan precisamente: Derecho natural.
Esto
indica la supremacía y preexistencia del Derecho Natural ante el Positivo, y
que el Derecho positivo debe ser fiel reflejo del derecho natural, en otras
palabras, el derecho natural sirve de crítica al derecho positivo.
Vemos
que el derecho no es solo un conjunto de normas, sino también de principios
naturales, dentro de un marco de valores enmarcados en un contexto determinado,
es decir utilizando una locución latina: “hic
et nunc” (aquí y ahora)
Los abogados somos como los
médicos de la sociedad, tenemos el fin de curar enfermedades sociales y para
esto no podemos ser tan cerrados en la aplicación de la ley y tampoco podemos
cruzar la linea hacia la inmoralidad.
El buen conocedor del derecho
debe tener las aptitudes necesarias para el conocimiento amplio de las leyes y
sus finalidades; sin embargo, principalmente debe entender los fundamentos de las normas, pues es
indespensable para su correcta aplicación, como también los principios establecidos
por el derecho natural o la razón humana.
¿Es un buen abogado solo aquel que conoce de
la norma y no sus fundamentos? Lo primordial para el hombre de leyes es comprender
el contenido y razones del Derecho y para eso encontramos que el estudio de la
Filosofía y el Derecho natural hace que podamos estar mejor instruidos y aptos
para encontrar solución a toda controversia de cualquier tipo de proceso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario